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Recuerdos de Amigos y Benefactores

Cerimonia “Omaggio a Eva Perón“

Ceremonia " Homenaje a Eva Perón"

General Juan D.Perón La Comunidad Organizada Esbozo Filosófico

"Don Juan Domingo Perón"

"Distinciones a Deportistas"

"Reseña de Seminarios 1989"

Reconocimiento y Devolución a FUNPAZ, de Bienes que pertenecieron a Don JUAN D. PERÓN, que se encontraban en el Museo de la Casa Rosada

SENTENCIA de "LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES", del 03/03/2010, a favor de FUNPAZ, Causa por Expropiación Inversa. referida a los Bienes Muebles de la "QUINTA 17 DE OCTUBRE", situada en "SAN VICENTE", Prov. de Bs. As. R.A

Publicación de FUNPAZ Misticismo Védico y Silabas Tantricas de Sabiduria  

COLABORACIÓN BRINDADA POR FUNPAZ, A LOS EJÉRCITOS DE SUDAMERICA, EN LOS EJERCICIOS CONJUNTOS "OPERACIÓN CRUZ DEL SUR - PREPARÁNDONOS PARA LA PAZ"
Programa Solidario de Ayuda Humanitaria 2002/2003
"Informaciones referidas a Bienes del Patrimonio Funpaz"
"Armando Rubén Puente"

Documentos referidos a la recepción y traslado de Bienes Muebles de Don Juan D. Perón y Familia desde El Colegio Mayor Argentino de Madrid, a Instalaciones de la Fundación.

Transmisión Notarial de derechos y Bienes Muebles que pertenecieron a Don Juan DomingoPerón y Familia, a favor de La Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos.

"Juan Manuel Bordeu"

"Donaciones a Cooperadora Policial, Presidiosy Reclusos de la Pcia. de Corrientes"

"DAIA - AMIA"

Juan Alberto Badía

"Encuentro Regional de la Familia Judicial"
"Juan Pablo II"
"Padre Alfonso Vera"

"Testamento de Evita"

El mejor amigo de Perón
 

 
ALEJANDRO AGUADO Y JOSE DE SAN MARTIN

Alejandro María Aguado nació en Sevilla el 28 de enero de 1785. Hijo del segundo conde de Montelirios y de María Remírez de Estenoz,  de ilustre y rica familia cubana, con vínculos en el Río de la Plata,  los Bucarelli .

En 1799 ingresó como cadete en el regimiento de infantería Jaén, de donde pasó en junio de 1808 al batallón de Voluntarios de Sevilla n-º 4, participando en las batallas de Tudela y Uclés contra las tropas napoleónicas.

Ocupada Sevilla por los franceses se alistó en las filas del ejército de José I Bonaparte, siendo incorporado como edecán del Estado Mayor del mariscal Soult. Como coronel del regimiento de Lanceros Españoles  combatió en Albuera y fue nombrado comandante militar del Condado de Niebla. Cuando los franceses fueron derrotados por las fuerzas coaligadas mandadas por Wellington, se exilió, rechazó el nombramiento de gobernador de Martinica y abandonó la carrera militar.

Casado con  Carmen Victoria Moreno  tuvo tres hijos, todos ellos nacidos en Francia y, con ayuda de sus familiares creó en París  varias empresas, desde la importación y venta de vinos, aceite y frutas hasta perfumes. En 1821 inició sus  primeras operaciones en la Bolsa y  se vinculó a los banqueros Fould y Pereire.

En 1824 se hizo cargo de la gestión en París del Empréstito Real, en momentos en que ningún banquero europeo  quería asumir riesgos con España, sumida en una catastrófica crisis económica. En 1828 y 1830 suscribió dos nuevos empréstitos con el rey Fernando VII y refinanció las deudas que España tenía con el Reino Unido, Francia y Holanda. Para entonces se había convertido en uno de los grandes banqueros de París y era considerado “el hombre más rico de Francia”.

Fue  en 1829, en los meses que José de San Martín pasó  en París, de vuelta a Europa de su frustrado regreso a Buenos Aires, cuando el Libertador y el banquero iniciaron una relación que se convertiría en amistad íntima a partir de 1833. Aguado había cedido su Banco a la casa Ferrere, Lafitte  y empezaba a dedicarse especialmente a promover importantes actividades culturales: financiar la Ópera de París, revistas y diarios y crear la más importante de las colecciones privadas de arte existentes en Francia. Su palacio de París y en el palacio Petit Bourg, ubicado a 25 kilómetros de la capital,  se convirtieron en centro de reunión de artistas líricos y del ballet, compositores como Rossini y escritores como Balzac.  José de San Martín compró una casa, Grand Bourg, situada junto al palacio de Petit Bourg, y otra en la calle Saint Georges, en la capital, a tres cuadras del palacio de Aguado, para estar  cerca de su amigo el banquero sevillano. Es así como el Libertador conoció a los más famosos artistas y escritores de la época que se reunían en los salones de Aguado.


Su vocación de mecenas y coleccionista de arte ( reunió 320 obras de Velázquez, Murillo, Alonso Cano, Da Vinci, Rubens, Rembrand, Rafael, etc.) no impidió a Aguado continuar sus actividades financieras y comerciales: empréstitos a Grecia, el Piamonte y los Estados Unidos, construccion del canal de Castilla, desecación de las marismas del Guadalquivir, explotacion de las bodegas Chateau Margot y de minas de carbón en Asturias.  En agradecimiento a las inversiones que realizaba en su patria, el rey le concedió el título de marqués de las Marismas del Guadalquivir.
           
En un viaje que realizó a Asturias para visitar sus minas e inaugurar una  ruta de peaje,  murió de un fulminante ataque de apoplejía en 1842.

           
El “hombre más rico de Francia” había nombrado a su amigo San Martín su albacea testamentario y tutor de sus hijos, haciéndolo además heredero de todas sus alhajas y condecoraciones personales. El Libertador se hizo cargo de la compleja misión de ejecutar el testamento y repartir la inmensa fortuna, vendiendo las minas y posesiones y la colección de obras de arte que eran la admiración de toda Europa, y que hoy se exponen en los mejores  museos del mundo. San Martín estuvo más de tres años, hasta fines de 1845, ocupado en esa tarea  como presidente del “consejo de familia” y tutor de los dos hijos menores del banquero.  Cumplida la voluntad de su amigo el general pudo descansar realizando un viaje a Italia. Continuó viviendo en París, en su casa de la calle Saint Georges y pasando los fines de semana y vacaciones estivales en la casa de Grand Bourg hasta 1848, cuando un estallido revolucionario lo movió a trasladarse a Boulogne sur Mer, en el canal de La Mancha, donde murió.

Armando Rubén Puente.

“Alejandro Aguado. Militar, banquero, mecenas”, Madrid, 2007 ( 460 páginas).


Difusión autorizada por:   dist.laranueva@gmail.com

 


Primeras Leyes Españolas para América

“Mucho se tardó y no es que fuera la panacea contra los maltratados derechos humanos en la América Conquistada, pero bueno, fue un primer paso. Tal día como el que ahora comienza,   27 de diciembre de 1512 se firmaron en Burgos,  las 35 leyes que pretendían proteger a la población Indígena Americana de los desmanes Españoles.

Los Indios, unas gentes que 20 años atrás  disfrutaban del derecho de corretear en taparrabos  y de adorar al sol y a la luna, ahora se deslomaban al servicio de unos señores pálidos y barbudos, llegados del otro lado del mar, y al que  se resistía, latigazo ó patíbulo-“.

“-Las leyes de Burgos, al menos pusieron un poquito de orden en aquel gran campo de concentración en que se había convertido América, pero estas ordenanzas, tuvieron un precedente que se remontabaa la navidad del año anterior. El famoso fraile Dominico  Antonio de Montesinos, indignado por el trato que recibían los Indios, reunió a los altos funcionarios de la isla de la Española, con el Virrey Diego Colón a la cabeza y les metió una bronca monumental durante un sermón dominical, les dijo: cómo los tenéis tan oprimidos y fatigados ó, sin darles de comer ni curarlos en sus enfermedades, que los matáis por sacar y adquirir oro cada día, con que derecho y con que justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indiosó, con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas ó.

Por supuesto, los Españoles se indignaron y exigieron que el fraile se retractara, pero el Dominico plantó cara.

Aquel famoso sermón de Montesinos llegó a España y se dictaron de prisa y corriendo las 35 leyes de Burgos, que prohibían abusos tan descarados como hacer trabajar a mujeres embarazadas y que obligaban a dar sanidad, descanso y alimentación a los indios.
Pero había contrapartida, si se negaban a ser cristianizados, los Españoles podían utilizar la violencia. Y así, poquito a poco, América se hizo católica, apostólica y Romana. Aquellas 35 leyes que se firmaron el 27 de
diciembre, fueron las primeras ordenanzas españolas que llegaron a América,  pero que antes, sin leyes Españolas y sin Españoles, los Indios vivían mejor-“.

Nieves Concostrina,  Radio Nacional de España, 26 de diciembre 2007.


 
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